viernes, 29 de junio de 2012

TRIATLÓN de POSADAS. ¡Va por ellos!

Gran fin de semana, con multitud de sensaciones positivas, muchas risas, y alguna lágrima al entrar en meta... Tuve la suerte de poder compartir otra competición, muy importante para mí, con Fran Rodríguez Bravo y Rafa Amazares. Al igual que en el 2009, en nuestro debut en Barcelona, en la distancia de las distancias, el IRONMAN. El fin de semana del 23-24 de junio, se presentaba, de manera muy parecida al del 2009. Muchas risas, buen rollo, y ganas de "devorar kilómetros". Gema, Antonio González, Carmen Ruíz, Moncho Vallés, Rafa Moreno, o Ramón Boda, son también parte de esto.



PUBLICADO EN EL DIARIO "HUELVA INFORMACIÓN" (29/06/2012):

Triatlón y Posadas van de la mano desde hace 24 años. El triatlón es un deporte relativamente joven, que en los últimos años ha tenido, y sigue teniendo un crecimiento exponencial en cuanto a participantes y seguidores. Cuando estaba empezando a dar sus primeros pasos en España, una pequeña localidad cordobesa apostó por él. Allí se han celebrado Campeonatos de Andalucía, de España, y alguna prueba de carácter internacional. El embalse de Bembezar, en Hornachuelos, sus frías aguas, las carreteras sinuosas que enlazan con el pueblo, así como las calles de esta pequeña pero acogedora localidad, donde sus habitantes se lanzan a las calles para animar y hacer más “llevadera” la carrera a pie, normalmente a temperaturas inhumanas, se unen, para hacer de esta prueba algo especial, un lugar referente para el triatleta, al igual que otras como Fuente Álamo, Guadalajara, Pálmaces, Lanzarote o Zahara de la Sierra (Titán).

El sábado 23 de junio, se disputó, en distancia Sprint (750 metros de natación, 20 km de bici y 5 km a pie), una nueva edición de este triatlón, donde destacó la onubense Isabel Carrillo, con un 10º puesto en la general femenina, y donde la carrera a pie fue un “infierno”, con temperaturas por encima de los 40º.






El domingo, a las 8:00 de la mañana se daba la salida a la I Edición del “Calima” Posadas. Triatlón de Larga Distancia, con 2.200 metros de natación, 80 kilómetros de bici y 22 kilómetros a pie. El calor, por lo visto el día anterior, marcaría el último parcial de la prueba, siendo en muchos casos, determinante en el abandono y desfallecimiento de muchos triatletas.
El onubense Juan González, consiguió un 4º puesto en la general absoluta y 3º en categoría ELITE, entrando en meta en 4 horas, 17 minutos, 11 segundos. “La natación, a pesar del calor que se presupone, es siempre con neopreno, la profundidad del agua, y lo sombrío de la zona, hacen que el agua suela estar a muy baja temperatura. Este año, a unos 15º, lo que obliga a nadar con neopreno”.
El triatleta onubense ha competido varias veces en esta localidad, consiguiendo ser en 2009, Campeón de Andalucía en distancia olímpica. “Suelo hacer buenas carreras en Posadas, nado bien con neopreno, y me favorece con respecto a otros triatletas, mejores nadadores que yo”.
A las 8:00 de la mañana se dio la salida. El agua en condiciones inmejorables para el nado, sin corrientes ni olas, “es como nadar en una piscina. Busqué unos buenos pies a los que seguir, este año he entrenado menos la natación, aunque en pruebas de larga distancia me desenvuelvo bien, y puedo mantener un ritmo que me hace salir arriba”. En los primeros metros se formó un grupo, donde entre otros iba José María Merchán, triatleta olímpico en Sidney 2000, y María Pujol, campeona de España de triatlón Sprint. En un segundo grupo iba Juan González, con otros tres triatletas. El parcial de nado del triatleta onubense fue de 32:37, saliendo el 8º del agua. “Al salir del agua, corres hacia la bici, te vas quitando el neopreno, y al llegar a la bici, todo es muy rápido, gafas, casco, y sales a tope, los zapatos van puestos en los pedales para perder menos tiempo. Los primeros kilómetros en bici, te pueden decir como irá el resto, y es bueno ir cogiendo el ritmo progresivamente, pasas de una posición horizontal nadando donde los brazos mandan, a demandar a las piernas que vayan fuerte”.
En triatlón de Larga Distancia, la alimentación es fundamental, y aquí los triatletas suelen hacerlo sobre las dos ruedas. “Es el mejor momento para poder hidratarte, alimentarte, a base de agua, sales, y geles. Esto, al igual que otras cosas debe entrenarse, y es importante que el estómago asimile la comida y bebida, si no, en la carrera a pie puede ser motivo de retirada”.
El domingo, las temperaturas fueron extremas, lo que en muchos casos hizo que los triatletas tuvieran dificultades en este sentido. “Comí y sobre todo bebí, sabía que si no lo pagaría más tarde. El cuerpo respondía, y desde las primeras pedaladas me noté muy bien, fui cogiendo triatletas que habían salido del agua antes que yo, grandes nadadores como Merchán, Vigaray, Lucena, María Pujol. La media alta, entre 38-40 km/h, con buena cadencia, el circuito invitaba a pedalear fuerte”.
Al ser una prueba de Larga Distancia, no se puede ir a rueda, la separación mínima es de 10 metros, o adelantar al que te preceda. “La Larga Distancia premia el esfuerzo individual, el autoconocimiento de los límites,… la experiencia es importante”. En esos 80 kilómetros, Juan González anduvo entre el 2º y 7º puesto de la general, en un segmento donde el histórico Pablo Sáez marco el mejor parcial, llegando destacado a los boxes de Posadas, para comenzar a correr con 3 minutos de ventaja sobre Salvador Díaz y Dominique Wimmersch. A 2 minutos llegaba Juan González, junto a Antonio Aguilar, y 2 triatletas más. “Durante la bici hubo algún momento de bajón, creo que debido al calor, aunque había entrenado bien este segmento e iba con confianza. Este año he podido hacer muy buenos entrenos con mis compañeros del Club Triatlón Huelva, y mi mejora en bici la quería plasmar aquí. Si no arriesgas, no tienes opción de hacer un gran puesto, la bici marca mucho en larga distancia”. El parcial en bici fue de 2 horas, 9 minutos, a casi 37 km/h. de media. La carrera a pie se presentaba como un reto, donde muchos triatletas tuvieron que abandonar, y en algunos casos sufrieron golpes de calor, cayendo desplomados al suelo. La temperatura, a la hora en que estaban corriendo, se acercaba a los 40º. La organización, los voluntarios, así como los vecinos del pueblo, se volcaron en hacer algo llevadera esta última parte del triatlón. Muchos avituallamientos con agua fría, esponjas, aspersores, y mangueras que aliviaban algo el calor, hicieron posible que se pudiera correr, aunque en condiciones de extrema dureza. “Los primeros 3 kilómetros los hice en compañía de Antonio Aguilar, triatleta que el año pasado compitió en el Ironman de Hawaii, el cual tiene una gran carrera a pie. A partir de ahí, empecé a venirme abajo, me maree, bajé el ritmo… Antonio se fue unos metros, y de ahí a meta lo tuve siempre a la vista pero sabiendo que ya no lo cogería. A partir del kilómetro 7 me noté mejor y pude aumentar el ritmo. En ese momento iba 5º pero el 4º estaba cerca, sabía que si no me desfondaba lo cogería. En el kilómetro 10 me coloqué 4º, manteniéndolo hasta meta, sufriendo mucho…”.
El parcial a pie fue el 5º de todos los participantes, corriendo en 1 hora, 35 minutos, los 22 kilómetros, lo que da una idea de la dureza de la prueba. Entró el 4º en meta, a pocos segundos del tercer clasificado, Pablo Sáez. “La entrada en meta fue muy especial, he tenido una semana muy complicada, con el fallecimiento de mi abuela Juliana, el lunes, y de su hijo, mi tío Juan, el viernes. Los dos me dieron fuerza, y me empujaron hacia adelante. Durante toda la prueba los tuve en mente, va por ellos…”.

jueves, 14 de junio de 2012

¡DENUNCIEMOS!

Escrito por Lucía Etxeberria, circula por las redes sociales, otra de las muchas denuncias sociales que hoy día, pueden llegar hasta nosotros. Los intelectuales tienen mucho que decir, y deben decirlo, implicarse, más de lo que posiblemente, hasta ahora están haciendo...
Valiente Lucía, al igual que otros muchos, esperemos que encontremos el timón, o más bien al guía, que nos lleve a buen puerto. Por ahora, vamos directos al desastre.

Esta entrada es de noviembre del 2011, y el video es de mayo de 2011...

http://juangonzalez-mar-tri-na.blogspot.com.es/2011/11/despierta-imbecil.html

TEXTO DE LUCÍA ETXEBERRÍA

"Sábado por la noche. Me pillé la mano con la puerta de la cocina (soy muy propensa a los accidentes domésticos: soy sagitario y no tengo “conciencia de peri cuerpo”). Me presenté sola en el hospital de Sant Pau porque mi compañero se quedaba a cuidar de mi hija. Me pasaron a la sala de espera. Allí había una niña, venga a llorar. Le ...pregunté su edad. Tenía 18 años, estudiaba en Barcelona, tenía una otitis. Llevaba dos horas allí. Su familia estaba en Girona. Yo sé que las otitis duelen muchísimo, he pasado alguna. Pero creo que también lloraba porque estaba asustada y sola. Me presenté ante la enfermera. Le dije que por favor le dieran un calmante a esa chica. Me dijo que como enfermera ella no podía administrar nada sin autorización del médico. “¿Y dónde está el médico?”. “Ocupado, y aún puede tardar horas”. Y luego me miró: “Tú eres escritora, ¿no? Escríbelo. Cuenta cómo está la situación”. Y eso he decidido hacer.

Vamos a aclarar las cosas. No están haciendo recortes en sanidad porque la cosa esté así de mal, sino porque la sanidad es un gran negocio, y si se privatiza, al estilo de Estados Unidos, muchos se van a hacer multimillonarios.

Se podría recortar de muchas otras partidas.

Los toros se subvencionan: las fiestas taurinas nos cuestan 564 millones al año en subvenciones.

Los clubes de futbol también, de forma indirecta. Deben 750 millones a Hacienda y 11 millones a la Seguridad Social. De hecho, la UE ya ha propuesto investigar al fútbol español por presuntas ayudas del Estado.

Se podría eliminar los sueldos y pensiones vitalicias y prohibir por ley que los ex presidentes cobren de la empresa privada a la vez que disfrutan de su pensión vitalicia: González y Aznar siguen sin renunciar al sueldo de 80.000 € mientras reciben altas retribuciones de Gas Natural y Endesa, por ejemplo.

Se podría prohibir que un político cobre del Estado y de la empresa privada: Acebes cobra del Congreso y de Iberdrola, por ejemplo.

Se podría recortar sueldos de cargos políticos. Si un ciudadano tiene que cotizar 35 años para percibir una jubilación, no veo por qué los diputados lo hacen a los siete, ni por qué no tributan un tercio de su sueldo del IRPF, como hacemos los demás.

Se podría endurecer las penas contra el fraude fiscal. El 72% de este fraude proviene de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, y de la banca. Ahorraríamos 90.000 millones de euros.

Se podría eliminar el concordato con el Vaticano. El ahorro final estaría entre los 6.000 y los 10.000 millones de euros. Jesús predicaba la pobreza, y la Iglesia se debe mantener mediante las aportaciones de los fieles, como ya dijo el propio San Pablo.

Esa niña que lloraba en urgencias podría ser su hija. Peor aún, usted podría padecer leucemia. Y si la padeciera, un seguro privado no le ayudaría, porque los mejores especialistas están en la Seguridad Social. Lo sé porque se trata de una enfermedad que he vivido de cerca.

Usted que me lee: tome conciencia, por favor. El fútbol es un negocio. Los toros, una tortura. Los gastos del Congreso, un lujo innecesario. Las pensiones vitalicias, una enorme falta de ética. La fe es una opción. Pero la salud es un derecho."

Lo mismo podría decirse de la educación. ¿En serio vais a permitirlo? ¿o es que os dan alergia las manifestaciones?
Luchemos por lo nuestro, es nuestro derecho. Por una democracia real.

lunes, 11 de junio de 2012

Una carrera "especial". Media Maratón de Cartaya

El domingo se disputó la primera edicicón de la Media Maratón "Ruta de los Hoteles", en Cartaya. Carrera dura, con un recorrido variado, alternando asfalto, campo, carriles de tierra compactada, con zonas con abundante vegetación, pasando en la última parte por una laguna. A mí personalmente, me gustó mucho, y la organización, siendo como fue la primera edición, lo hizo bastante bien, con buenos detalles para los corredores, entre otros, una paella al final de la carrera.
Intenté llegar a este día con posibilidades de correr fuerte desde el principio. Llevo varias semanas conentrenos muy exigentes, sobre todo en bici, y los 3 días previos a la media, levanté un poco el pie. El día anterior, colaboré con mis compañeros de club, en el triatlón "por relevos", apoyando en una zona donde los triatletas daban el giro. No quise hacer el tri, por "descansar" algo más, pero... 60 km ese día de bici, fáciles pero que suman a lo que ya había.
Se dió la salida a la media, y desde el primer km, los 3 primeros de la general, ya se destacaron. Desde ese primer km, comparto carrera con otros dos atletas, Antonio domínguez (Curtius) y Manuel Ramos (atleta de Alanís). El primer km a 3:19, vamos rápido, y pronto me doy cuenta que las piernas van mal. Toca sufrir, no he recuperado bien y las sensaciones no son muy buenas. Hasta el km 5, comparto carrera con ellos, pasando en poco más de 18:00 el cinco mil. Poco antes se nos unió otro atleta, Rodolfo Rivas (runningway trail). A partir de ese km, me dejo ir, bajo el ritmo, aunque sigo sin correr bien, me noto pesado de piernas. Entre el 5-7 km lo paso mal, pero mantengo la diferencia con los que van delante mía. En ese momento voy el 7º.
A partir de ahí vamos por el campo, con subidas con mucha pendiente, zonas donde hay que pisar bien, hay ramas, piedras,... es donde más disfruto. De ahí hasta el km 14, voy bien, manteniendo a la vista a los 3 que me preceden. Entre el 14-16 km, corremos por un carril ancho de tierra, con el viento en contra. Poco antes, me adelanta un corredor portugues, en un desvío donde me equivoco, y vuelvo hacia atrás. Se me va unos metros, colocándome el 8º. De ahí al final, mantengo ese puesto, haciéndose muy dura la última parte, a pesar de ir por la ona más bonita de la carrera.
Entro en meta en 1:18:37, en el puesto 8º de la general, y podium en mi categoría (2º).
Carrera donde la cabeza tiró de las piernas, lo cual vendrá bien para el Triatlón de Media distancia de Posadas, al cual, intentaré llegar más fresco de piernas...

domingo, 27 de mayo de 2012

IVÁN RAÑA


Campeón del mundo en 2002, dos veces subcampeón (2003 y 2004), doble campeón de Europa, 4 veces campeón de España, y dos 5º puestos en los JJOO, con 3 participaciones. Fue el que abrió el camino para los triatletas españoles, internacionalmente. No estará en Londres, pero seguro que lo seguiremos viendo dentro de este mundillo triatlético, muy posiblemente, se pase a la Larga Distancia, al menos, eso esperamos todos los que lo admiramos como deportista, uno de los grandes.
Este es un artículo, escrito en El País (30/12/2002), por Carlos Arribas, el cual durante un tiempo, narró las andanzas del gran Iván.


El chaval medio salvaje que llegó a lo más alto

Hace ocho años, cuando Iván Raña era un chaval de 15, espabilado, valiente y ágil, César Varela ya manejaba una regla de tres: "Induráin es al ciclismo lo que Raña es al triatlón". "Desde entonces sabía que Raña sería campeón del mundo, alguien muy importante en el triatlón", dice ahora Varela. "Iván también lo sabía".

César Varela quiere ser anónimo, pasar inadvertido, que nadie sepa que existe. Quiere sudar a gusto, sin nadie al lado, cronómetro en mano, al borde de la piscina cubierta del Centro de Alto Rendimiento de Madrid, mientras sus pupilos, más de media docena de triatletas, se ejercitan infatigables en la rutina diaria, 12.000 metros o así, 240 idas y venidas, de lado a lado de la piscina. "Cuento lo que haga falta, pero yo no quiero salir en ninguna parte", advierte. Casi asusta. Tarea imposible. César Varela es el entrenador de Iván Raña.

Mientras su técnico, que también fue su compañero de piso, el hombre que lo descubrió, lo encarriló, le reveló la existencia del triatlón, mientras Varela trabaja en Madrid, en Santiago de Compostela, en su ambiente, con su gente de toda la vida, con su novia, unido a Madrid por el teléfono y el fax, vive Raña, quien quizás ha sido el deportista español más destacado de 2002. Campeón de Europa. Campeón del mundo. Ganador de tres pruebas más. Imbatido en una especialidad olímpica.

Tiene 23 años. Es un deportista natural. Un culo inquieto que no puede estar quieto y que hace bien todo lo que se propone. Con menos esfuerzo que los demás. El síntoma del genio deportivo. "De pequeño, con 10 años, veía por la tele la Vuelta a España y pensaba que de mayor sería ciclista y sería un campeón", dice Raña. "Y cuando corría a pie y cuando nadaba, tenía ganas de competir y de llegar también a lo más alto".

Aprendió a nadar a los cinco años. En los cursillos de verano de la piscina de Ordes, su pueblo, a 24 kilómetros de Santiago. Al terminar el verano, el monitor organizaba competiciones entre los renacuajos. Raña ganaba siempre. "Entonces me empezaron a hablar de entrenadores y de tomarme ya en serio la natación".

Dos días a la semana su madre les cogía a él y a su hermana Natalia y los llevaba a la piscina de Santiago. Y los días que la madre no podía, cogían el autobús. Salían de casa a las seis de la tarde, hasta las nueve y media no volvían. Invierno tras invierno. A los 11 años ya se cruzó con Varela. Poco después empezó a entrenarse tres días a la semana. "Pero era de los que menos se entrenaba. Aquello no era como los clubes catalanes, que machacan mañana y tarde", dice Varela. "Y él era de los que menos de todos, unos 10.000 metros a la semana". Pese a ello quedó campeón de Galicia en estilos, y eso que como no había estado muy bien en las series salió en la final por la calle uno, y nadie contaba con él.

Raña es un chico inteligente. Tiene una gran memoria. Le aburre estudiar. Se queda dormido sobre los libros. Lo que le gusta es la naturaleza, el monte. "Yo lo comparo con un indio, con un piel roja", dice Varela. "Tiene atracción por lo duro, por las vivencias puramente físicas, el contacto con la naturaleza, el dominio del cuerpo, la plenitud física. Comer cualquier cosa, tirar para adelante y ser duro". Coge la bicicleta de montaña por la mañana y no vuelve a casa hasta la noche. "Yo me decía que era medio salvaje", dice Raña. "Parecía que no había límites para mí y para mis hermanos. Jugábamos a lo bestia, a romper la bicicleta, a tirarnos por los barrancos".

O se va a correr por el monte. "Mi hermana y yo oíamos que había que entrenarse para ir a las carreras, así que nos íbamos los dos a correr por el monte o a casa de los abuelos. Corríamos y cuando nos cansábamos, parábamos. Cogíamos fuerzas y volvíamos a correr. Así nos entrenábamos. Desde luego, a mí, el tema de la ciudad... No entiendo cómo hay gente que no disfrute yendo al monte, de la sensación de libertad. Necesito poder dar tres pasos y estar perdido por ahí. Es lo que me pierde, y, mira, lo estamos estropeando entre todos. He estado un fin de semana limpiando chapapote y estoy desesperado. Eso no se arregla en años".

Iván, el chaval, ha convencido a sus padres y toda la familia Se va los fines de semana a correr carreras pedestres populares. Iván se entrena poco y gana a todos.

En la vida de Iván Raña hay un momento decisivo. Verano del 94. Se va de casa, se entera de la existencia del triatlón. A su casa le llega una convocatoria del Centro de Tecnificación de natación de Pontevedra, pero no puede acudir porque ha suspendido una asignatura. Su madre va a ver a Varela. "No sé qué hacer con Iván", le dice. Son cinco hermanos. Sus padres no pueden controlarle. Iván es serio pero le cuesta concentrarse. Se disipa. Necesita encauzar su energía. Varela le habla a su madre del triatlón. También le dice que él es muy padrazo, que le gusta educar y guiar a los jóvenes, que ya ha tenido viviendo en su casa a dos nadadores y que le fue muy bien, porque le obligaba a llevar una vida más ordenada, a ser más responsable. Los padres le conocía y le dijero "okey, vamos a probar lo del triatlón". Se compró una bicicleta de 100.00 pesetas y empezó a salir en serio.

No es una elección fácil. En el instituto a Raña le llaman "matao" porque practica un deporte que no es muy aparente. "No es un deporte pijo", dice Raña. "No va de marcas de ropa o cosas de ésas. En el instituto el guapo era uno que hacía atletismo de velocidad. Yo era el matao". No fue fácil, pero funcionó. "Yo flipaba con la bici y quería ser de todo, nadador, atleta, ciclista. Me federé en las tres federaciones, y también en la de triatlón, siempre aguanté en el triatlón, hiciera lo que hiciera siempre tenía en la cabeza que era triatleta, siempre me veía enganchado al triatlón", dice Raña. "Y desde que estoy con César, desde los 15 años mi objetivo era estar en lo más alto. Y César también lo pensaba, que yo sería el hombre de referencia a nivel mundial. Los dos nos planteamos alcanzarlo a largo plazo, con paciencia".

No fue fácil, porque había gente que se reía, que preguntaba y ésos dos locos qué se han creído, qué hacen ahí solos. "Eso me hizo más fuerte, aprecio más todo lo que hago".

En la cara de Iván Raña, en los labios, están marcadas las cicatrices de su oficio. Las caídas. Los accidentes. Una caída en bicicleta, solo, tropezando con una alcantarilla. Otro par de caídas con coches. "Le entró miedo a César, a mí no, pero aprendí a dejar pasar a los coches. Yo dominaba muy bien la bicicleta y bajaba muy rápido, pero estuve un año sin arriesgar".

Trabajaban Varela y él juntos, ya casi a dedicación plena, 30 horas a la semana, y lo hacían solos, sin apoyo federativo ni de la Xunta. "Éramos yo y sus padres", dice Varela. "Llegamos a un acuerdo de que me devolvería más tarde lo que yo le adelantara. Ya le decía yo que lo mío era una inversión y que el privilegio era el mío por poder entrenarle. Es un hombre hecho para el triatlón. Está dotado excepcionalmente porque tiene una gran resistencia y es un nadador nato. Ésa es su ventaja". Raña se hincha a ganar en Galicia, pero Varela nunca le felicita, ni él se lo pide. "Todo eso era normal, estaba en el programa. Era mejor que todos, tenía que ganar, ésa no era su competición", dice Varela. "Ganaba, cogía el trofeo y se iba a casa. Nunca se le subió a la cabeza". Todo llegó poco a poco. Desde el 96 estuvo en la élite júnior mundial. "Y en el 99 cambié el chip definitivamente. Dejé los estudios y empecé a pensar en los Juegos de Sydney. Me veía verde por falta de experiencia, pero quería competir allí, y creía que podía estar ahí". Fue quinto en los Juegos. Tenía 21 años. "Decidí entregar todas mis fuerzas al triatlón. En este deporte lo importante es el entrenamiento; luego, concentrarse en los aspectos técnicos y de mejoras. Y espero seguir mejorando todos los años. En 2001 viví como un monje en la residencia Blume, en Madrid, y no me fue muy bien, pero en 2002 me volvía a casa y el cambio ha sido radical, para bien".

El atleta paciente leía revistas y veía a los míticos australianos, sus héroes, y le entraba la prisa para estar a su altura. "Veía siempre nombre ingleses por delante y creía que yo nunca iba a llegar. Y luego, llega un día en que cruzas la meta, y ahí lo tienes, el Mundial. Lo disfrutas y piensas en el futuro. Y te dices que si has sido campeón del mundo, tendrás que volver a serlo para que la gente no crea que ha sido de casualidad, y que tendrás que ser campeón olímpico, que es el título que te lo da todo. En triatlón los Juegos Olímpicos lo son todo".
En los tiempos científicos-técnicos que corren, en la época de los entrenamientos superdepurados, de las cámaras hipobáricas, de los suplementos nutritivos, Raña sigue siendo un salvaje. "No es un atleta sistemático. Tiene que estar a su aire", dice Varela. "Y para dejar a los otros atrás no necesita concentraciones en altura, ni cámaras, ni nada. Hasta que no lleguen cuatro que le puedan..."

domingo, 20 de mayo de 2012

Triatlón de Sevilla. No finalizado.

 Fugaz mi participación en el triatlón olímpico de Sevilla. En una distancia, que quizás sea la que más me gusta, y que en esta temporada solo iba a poder participar aquí, ya que me pierdo el campeonato de Andalucía (por boda familiar). En el km 10 de la bici me tuve que retirar por un pinchazo en la rueda trasera. Andaba bien situado en la bici, después de una natación mediocre, en un grupo que acabó "cazando" a otros triatletas como iñaki Armendía, que habían salido antes del agua. Mala suerte.

Esto me hará llegar con más ganas al próximo y último gran objetivo de la temporada, al menos en lo que a triatlón y sobre todo, en lo que supone preparar bien una prueba. El Media Distancia de Posadas (2200-80-22) a disputar el 23 de junio. Antes, correré la Media Maratón de "mi pueblo", Cartaya, el 10 de junio. Un mes de "cañeo", ¡y motivado para entrenar!

martes, 15 de mayo de 2012

Grandes eventos

 Cuando a gente con ideas, y ganas de crear, se les facilitan las cosas, sucede, como ocurrió el pasado fin de semana en mi provincia, que la actividad en este caso deportiva, sea un éxito.
El sábado tuvimos la primera de las pruebas del circuito de CORREDOR COMPLETO. Novedoso en su concepción, consta como ya comenté hace varias entradas, de 6 pruebas de diferentes distancias y terrenos donde se desarrollarán. La primera de ellas, la MILLA. Nunca había corrido una, siempre he huido de esa distancia (1.600 m.), donde se va a tope desde el principio, muy explosivo, y para mí, "incómodo" de correr para lo que suelo entrenar y lo poco "veloz" que soy. Se celebraba en la Gran Vía de Huelva, lo que le dió un importante atractivo a la misma. Lo pasé mal en los últimos 200 metros, que se me hicieron eternos y donde me adelantaron 2 atletas sin poder yo responder, suficiente tenía con llegar. Hice 5:13 entrando el 7º en meta de mi carrera, donde además del ganador destacaron sobre todo dos amigos como Sergio Pavón con un 2º puesto en 5:01, y Javier Pérez en 3ª posición justo detrás de él.
 El domingo teníamos el triatlón sprint de Ayamonte. Excelente el día, el ambiente con muchos amigos y compañeros del club (muchos debutantes), y el escenario donde se desarrollo. Acierto total de nuestros compañeros ayamontinos, que consiguieron convencer a los responsables del PMD, de trasladar la prueba a la playa de Isla Canela.
 La natación fue muy limpia, intenté ir a pies de David Callejón pero se me fue en la primera boya. salí del agua con Ramón Boda, Nelson Mestre y Francís Mora. Unos 10" antes salía Ostos y el portugues Nuno Neves. Antes de ellos Carnevali, Vergara, Hernández, Javier Iglesias, Pablo Berrocal, Pablo Iglesias y David Callejón algo más descolgado. Pablo Berrocal tuvo una avería en la bici que le hizo abandonar.
Desde el principio nos ponemos a tirar, y en el km 5 damos alcance a Ostos y Neves. Formamos un grupo en la bici, donde sobre todo somos Francis, Ostos y yo los que tiramos, con David Callejón dando algún relevo también y Nelson ayudando como podía (no está entrenando mucho ni la bici ni la carrera a pie).
En la segunda vuelta cogemos a Pablo Iglesias, y de aquí al final, intentamos recortar tiempo con los de delante pero no llegamos a cogerlos.
 Hubo un momento, en los últimos 4 km, donde en uno de los relevos, veo que se corta un poco el grupo, y parece que puedo abrir hueco, pero rápidamente me veo que voy ya algo justo, y no llegaría a ningún lado. Juntos llegamos a la T2, con una bici de algo menos de 20 km, y una media superior a los 38 km/h.
En la transición, salgo el último de mi grupo y desde el principio noto que voy mal, no tengo las sensaciones de otras veces cuando empiezo a correr. Me cuesta coger el ritmo y recortar la distancia inicial que me han sacado mis compañeros del sector de bici. Poco a poco voy mejorando la zancada, y adelanto a Nelson y Francis antes del 1'5 km. Luego a Antonio Ostos, el cual no se quedará muy lejos mía (entró en meta justo detrás a 2"). En el km3'5 adelanto a Pablo Iglesias,y me coloco 7º en ese momento. Al último que cojo es a Nuno Neves, el cual hace varios cambios de ritmo pero finalmente adelanto a falta de 500 metros. La carrera a pie no tuvo los 5 km, faltando unos 500 metros para completarlo, aunque al entrar en meta, en el puesto 6º de la general, la sensación es de haberlo dado todo. El tiempo 57:58, quedandome a 15" del 5º puesto de Vergara. David Callejón corrió a un nivel brutal, entrando finalmente el 4º. El podium lo completaron Carnevali (1º), Javier Iglesias (2º) y Hernández Lloret (3º).
Por equipos conseguimos el 2º puesto masculino, 1º femenino, así como las victorias y/o podiums en sus categorias de varios compañeros/as. Gran día para el club, y para el triatlón onubense.
Este fin de semana, el olímpico de Sevilla (1500-40-10). Una distancia que me gusta más...


lunes, 7 de mayo de 2012

¡Viva la Pepa! Triatlón de Cádiz

El triatlón no es un deporte compuesto de 3 disciplinas como son nadar, montar en bici y correr. Es mucho más, y eso es lo que en prebas como esta, se me presenta de manera tan clara. Si no entrenas las transiciones, sale lo que sale, lo que hice el domingo en esos momentos tan cruciales de un triatlón sprint, donde puedes perder en segundos, lo ganado anteriormente. Mejor ni comento como fueron pero si la primera transición, la de nadar a correr fue nefasta, la de bici a correr, fue peor, teniendo dificultades a la hora, incluso, de calzarme las zapatillas para correr... Lo bueno, que peores transiciones no creo que haga en Ayamonte y Sevilla.
La prueba se realizó con motivo de la celebración del bicentenario de la Constitución de  "La Pepa". Alrededor de 450 triatletas, pudimos disfrutar de este bonito triatlón, con algunos pequeños errores organizativos, que tienen solución en posibles futuras ediciones (¿?), y al cual yo le pondría una nota muy alta.
El mar estuvo algo movido, aunque bastante mejor que el día anterior, y tras el nado, debíamos correr y subir una cuesta importante hasta llegar a boxes. La bici, llana, con algo más de 11 kilómetros de ida hacia San Fernando, con viento a favor, y vuelta, por tanto en contra. Las medias fueron altas, se podía rodar fuerte, y durante este sector, compartí, dentro de mi grupo, la responsabilidad de "tirar", junto a Antonio Ostos, o Andrés Díaz entre otros. Mucha gente se escondió en este segmento, reservándose para correr, lo cual entiendo cuando no puedes, pero no cuando no quieres.
A pie, 3 vueltas de 1'5 km (una de las cosas mejorables), que hacía que en la última vuelta nos juntáramos muchos corriendo en un pequeño espacio.
Del agua salí el 22º, en poco más de 14', lo cual indica que hubo más agua de esos 750 metros. Pedro Serrano, el primero en salir del agua, lo hizo 1'30" antes que yo.
En bici, 35', y a pie 16:07 para los 4'5 km, a 3:35 el km, corriendo con la zona lumbar cargadísima.
En meta entré el 22º en 1 hora y 6', y a pesar del mal sabor de boca de esas transiciones, disfruté de nuevo de una prueba triatlética, a la cual acudieron menos onubastri, pero alguno hubo, como el junior Aaron Varela y la novel triatleta Clara Méniz.
Este fin de semana, Ayamonte...








martes, 17 de abril de 2012

Triathlon ICAN62 Marbella

 Cuando cada entrenamiento, cada salida en bici (a horas donde es mejor estar reposando la comida), cada entreno compartido de series a pie, entrenos grupales en aguas abiertas, supone una motivación extra por la compañía, por el buen rato, por las risas, por las ganas de picarse con el compañero,... todo es más fácil.
De nuevo, nos juntamos un gran grupo de triatletas del club, viviendo un muy buen fin de semana de competición, y sobre todo, de convivencia con nuestras familias.
 El Triathlon ICAN fue una prueba dura, por las condiciones meteorológicas, que la tarde anterior hubieran supuesto la suspensión, al menos de la natación. Frío y viento, nos encontramos la mañana del domingo. La mayoría de nosotros hicimos la prueba de 1900 natación, 46 en bici con la subida al puerto de Ojen, y 10'5 km a pie en un recorrido llano por el paseo marítimo.
El día anterior, tuve la suerte de poder compartir una salida en bici para reconocer el circuito, con el gran Eneko Lllanos, con el cual hice toda la subida al puerto de Ojen, charlando y pedaleando  a ritmo fácil para mí y, muy, muy fácil para él. Gran deportista, quizás el triatleta más completo del mundo, y gran persona, accesible y amable.
A las 8:30 de la mañana del domingo fue nuestra salida, con una natación  fácil hasta la primera boya (a unos 450 metros), pero que al girar ésta, nos encontramos un mar movido, con olas que no te dejaban llevar un ritmo de nado, braceando en el aire, y en mi caso, cortándome de los 3 triatletas con los que llegué a esa primera boya. Los entrenos con palas (presente en casi todos las sesiones), fundamentales, en una natación, donde la fuerza, y no la técnica, que se debe adaptar a las circunstancias de nadar con neopreno y en esas condiciones, marcarán el parcial de nado. Se me hizo larga, y casi desde el principio estoy deseando tocar tierra. Salgo en 33:20, los pies no los siento al correr hacia boxes. Lo esperado. 

 Los boxes eran muy estrechos, y eso marcará el inicio de mi bici. Al coger esta, e intentar meter los pies dentro de las zapatillas, estoy a punto de caerme. No tengo sensibilidad en los pies, y me es imposible introducirlos dentro. Finalmente, lo hago, y al dar la primera pedalada, salgo disparado al suelo. Problema con la cadena y el cambio. Golpe en la cadera y en el pie, pero que no me impide seguir. Coloco la cadena (con alguna dificultad) y comienzo la bici, algo "descentrado". Me costó entrar en carrera de nuevo, y hasta la mitad el puerto de Ojen, no me veo de nuevo metido en la carrera. Subiendo el puerto me noto bien. Son 9 km, donde lo mejor es llevar un ritmo constante, alegre. No es una subida especialmente dura. La bajada, me la tomo con calma, como casi siempre. Tengo más que perder que ganar. Al terminar la bajada, lo que me queda son unos 20 km de llaneo, con viento en contra hacia Puerto Banús y a favor en dirección Marbella. Es en el llaneo, acoplado, donde me noto mejor, voy con fuerza, y con cadencia, disfrutando mucho de la bici. 

 Finalizo la bici en 1h.24', con ganas de correr, aunque los pies, los llevo "acolchados" por el frío, casi sin sensibilidad. Creo que voy sobre el 20º de la general. Aunque las sensaciones no son espectaculares, se que voy rápido, al adelantar a triatletas que, al cruzarme antes con ellos en el primer giro, me daban la impresión de ir bien, con buen ritmo.
Al último triatleta lo adelanto a unos 800 mtros de meta, sacando sufieciente ventaja en la recta de meta, como para coger a la peque y entrar con ella en meta, disfrutando aún más del final. 3º parcial a pie, con38:06 para los 10'5 km.
En meta, el 11º de la general, con un tiempo de 2h.45'.
Próxima parada, triatlón sprint de Cádiz, 6 mayo.


martes, 10 de abril de 2012

Seguimiento on-line

Al contrario que el cansino fútbol, el resto de deportes (unos más que otros), se ven excepcionalmente en TV. Para el triatlón, el hecho de ser retransmitido se asegura, en principio, cada 4 años (JJOO). En alguna ocasión, hemos tenido la suerte de ver una prueba del Campeonato del Mundo, aunque casi siempre en diferido. Incluso cuando alguno de los españoles (Raña, o Noya), se jugaban el primer puesto.
Así que fácil no es, y menos para una prueba como la que haremos el domingo en Marbella, el ICAN. Pues sí, se retransmitirá, aunque on-line, a través de la página:
www.corriendovoy.com
Tendrá cámaras fijas en: salida, transiciones, meta, y puede que en el punto de giro de Ojén. No es un seguimiento completo, pero no nos podemos quejar.
Vamos un gran grupo de Huelva, algunos harán la prueba larga (1900-90-21) que es la que hice el año pasado. Otros, la mayoría, haremos la corta (1900-50-10). La bici es sin drafting, al igual que en la larga. Es una distancia que me gusta mucho, algo más que un olímpico, trabajándote solo la bici, y "pudiendo correr rápido".
La salida de mi prueba será a las 8:30, y llegada estimada del primer triatleta, por la organización será más allá de las 10:30 de la mañana. Así que el que quiera saber algo de la prueba en tiempo real, ya sabe donde verlo. En un futuro, quizás se retransmita en directo por algún canal de TV. Soñar es gratis :).

 Esta última semana, destacaría, además de alguna salida en bici, y un entreno de series en pista, el sábado. Salida de bici por la mañana, con muy buena compañía, y buenas cuestas por la carretera del Berrocal, que sin ser puertos, te ponen las piernas a tono. Esa era la idea, llegar cansado de patas a la tarde, donde corrí el II test del Corredor Completo. A pesar del dolor de piernas, corrí de manera muy homogénea en las 3 vueltas, con un tiempo total de 22:15 (a 3:35 el km), en un circuito duro. Me da confianza, en la carrera a pie, la cual he dejado un poco más de lado este año.
 Tras la carrera, buen rato con Javi Lozano y familia, y charla muy interesante con un gran atleta, metido en política hace poco tiempo, y que en su pueblo, desde su concejalía, está haciendo las cosas muy, muy bien. Persona con ideas, experiencia y comprometido, Juan Iglesias. Aunque esto, merecería otra entrada...

lunes, 2 de abril de 2012

Triatlón de Quarteira

Aprendizaje: "...proceso de cambio relativamente permanente en el comportamiento de una persona generado por la experiencia". (Feldman, 2005)
Hay muchas más definiciones, pero esta le vendría muy bien a los federativos españoles. Les recomendaría que se pasaran por alguna de las pruebas que organiza la federación portuguesa, vieran los medios que ponen a disposición del triatleta, así como analizasen las diferencia entre los gastos que le supone al deportista, competir en España, y en Portugal. Hablo, de pruebas organizadas por la federación, no por empresas privadas (IRONMAN,ICAN, Challenge,...). Licencias un 30% más baratas con la inclusión del chip para competir todo el año (aquí nos lo cobran a 18 euros y luego no se utiliza), triatlones sprint 3 veces más caros en España, triatlones de larga distancia 6 veces más caros en España,...
Algo no cuadra...
 Lo importante. Fin de semana muy completo, con una buena expedición onubense, dispuestos a disfrutar de este deporte. El sábado vimos la prueba de la copa de Europa donde algunos élites se jugaban las últimas opciones de participar en los JJOO. Gran carrera de la española Ainhoa Murua (ya clasificada para Londres), venciendo con autoridad en la prueba femenina. En la masculina, victoria del valiente francés Raphael, llegando a meta en solitario, después de una escapada en bici con otros dos triatletas. El mejor de los españoles, Alarza (3º), que consigue su plaza para el europeo, y mantiene algunas opciones de ser seleccionado para los JJOO.
 El domingo, la nuestra. Era una prueba sprint (750-20-5), del campeonato nacional portugues. Muchos españoles también, entre ellos Samer Ali-Saad, a la postre ganador. La salida a las 11:30, corriendo desde la arena de la playa, con un mar poco movido, lo que "facilitó" el nado. Éramos unos 220 triatletas, y aunque en los primeros metros me llevé algún golpe, fue un nado más o menos limpio, gracias a la lejanía de la primera boya, y la ampliturd de la salida. Los primeros metros son los más agónicos, y mi falta de entrenos intensos en el agua, hace que las sensaciones sean regulares, pero poco a poco consigo llevar un ritmo de cruzero, buscando mi espacio , e intentando sentir el nado. La natación se hace rápida, y el nadar con neopreno me favorece. No suelo extrañarlo, aunque he nadado sólo un día antes de la prueba. Salgo del agua en 10:26, y comienzo a correr hacia boxes, abriendo el neopreno y dejándolo por la cintura. Las pulsaciones van altas, como es normal, pero las piernas parecen que van a responder.
 Los boxes son largos, mi bici está al principio, junto a las de mis compañeros de club (gran idea de la organización). Me quito el gorro y las gafas, bajo el neopreno y con los pies ayudo quitarlo. Las gafas de la bici las dejé pegadas al cuadro, así que a colocarse el dorsal con la cinta (facilitado por la organización), casco y a correr con la bici. Salgo rápido, y a unos metros tengo a 3 triatletas. Me acoplo y pedaleo fuerte para alcanzarlos. Desde atrás viene otro y entre los dos, llegamos al pequeño grupo. El circuito de bici era a tres vueltas.
 En cada vuelta, había que subir una cuesta con cierto desnivel, aunque no muy larga. Alrededor de 200 metros. Antes de llegar a la primera cuesta, nos coge un grupo de unos 5 triatletas. En las subidas veo que voy bien, que no tendré problemas en la bici. Cada una de las subidas las hago a plato, se entra en ella rápido y la inercia ayuda a hacerlo así sin problemas. Intento estar atento en cada rotonda, en cada giro de 180% que nos encontramos y en cada una de las 3 bajadas con una curva bastante peligrosa a la derecha. Aunque no arriesgo y me despego algo, enlazo sin problemas ("las salidas en bici de astilleros ayudan :)"). Encaramos la entrada a boxes, entrando como casi siempre, mal en la transición, bajándome de los últimos. La media de bici es de casi 38 km/h.
 La carrera a pie es a dos vueltas por el paseo marítimo, teniendo una pequeña subida pero siendo prácticamente llana. Desde los primeros metros me noto bien, adelantando a triatletas que han salido antes que yo de boxes.
 Al último lo adelanto a poco metros de meta, corriendo de menos a más en los 5 km, haciendo un parcial de 17:56, entrando en meta el 15 de la general en 1:00:24.
Contento con la carrera, y con el puesto, en una distancia que se me hace corta, y excesivamente intensa, pero de la que espero sacar algo de "chispa" para Marbella.
 Lo mejor de todo, la convivencia con los compañeros del club, familiares, acompañantes, y amigos y triatletas del club de Ayamonte, colegas portugueses como Nelson, el crack Emilio Martín y Alba López, que nos acompañaron y animaron durante la prueba, y la comida del día anterior y de despedida. Las jarras de la foto y la mesa que se ve, juro que estaban hasta arriba. Tardó pero la espera mereció la pena.
El 15 de abril, mi cumpleaños, lo celebro en Puerto Banús, de la misma manera.

jueves, 22 de marzo de 2012

Crono del Espigon. I Edición.

 Hacer una contrareloj, o más bien, hacerlo medianamente bien, no es fácil. Y más, si no tienes experiencia en ello. La primera vez que hice una, o algo que se puede parecer (la bici de un triatlón sin drafting, sin ir a rueda), fue en mi estreno en un triatlón de Larga Distancia, en mayo de 2008, en Lisboa. Eran 90 kilómetros de bici, después de los 1900 metros de nado, y antes de correr 21 km. No fue fácil saber el ritmo que llevar, lo hice mejor de lo que esperaba, pero la carrera a pie fue un calvario, con calambres desde el km 3. Debido a como hice la carrera a pie, posiblemente me colé en cuanto al ritmo en la bici, aunque también se puede añadir el hecho de no hidratarme bien el día antes, ni durante la bici, la tensión de un debut de ese tipo, así como empezar a correr a ritmo de triatlón de corta distancia,...
Después de ese debut, he competido en varios triatlones sin drafting (Guadalajara 2008 y 2009 con 90 km, Titán 2008, 2010, 2011 con 90 km muy duros, Barcelona 2009 con el debut en distancia IRONMAN con 180 km, Pálmaces, 2009 con 60 km, Elche 2009 con 90 km, ICAN Marbella 2011 con 90 km, Lanzarote 2011 con 180 km, Pontevedra 2011 con 50 km). En todos ellos la bici era una especie de contrareloj, no puedes ir a rueda. Así y todo, aunque a pie me es "relativamente" fácil saber si me estoy colando, en bici no me conozco igual, me resulta mucho más complicado saber el ritmo adecuado, y en ocasiones (no en Lisboa), tuve la sensación de haber podido dar más (¡aunque luego hay que correr!).
 El domingo hice mi primera "crono" real, sin nado antes, ni carrera después. Eran 25 km, en una carretera llana (la del Espigón de Huelva), con un recorrido de ida y vuelta, con los primeros 12'5 km con un fuerte viento en contra, que a la vuelta ayudaría.
Lo organizamos entre los del club, participando en la misma 13 triatletas, más otros y otras que ayudaron en la organización, cogiendo tiempos y parciales, y por supuesto, animando.
Dos de mis compañeros, me sorprendieron especialmente. Juan Capó y Julian, los dos con más de 50 años, hicieron una crono espectacular. El priemro, al igual que yo, tiene experiencia en pruebas de Larga Ditancia, pero no lo tiene fácil normalmente para entrenar, y a pesar de su edad, demuestra una fuerza mental inmensa. Julian, por su parte, es un recién llegado que está mejorando a pasos agigantados, y para mí, fue la rebelación del día. Él nunca ha hecho nada que se parezca, no ha competido en triatlón, pero tiene una facilidad innnata para este tipo de deportes, y corriendo creo que no irá mal tampoco.
La crono la hicimos saliendo cada 30", teniendo yo la "suerte" de salir el primero, con lo que no tendría ninguna referencia. Intenté en todo momento llevar una cadencia alta de pedaleo, ser eficiente sobre todo en el primer tramo, e intentar darlo tod en el 2º tramo. Los primeros km el viento daba un poco de costado, y posteriormente de frente. Colarse en esta primera parte podía pagarse luego. Las sensaciones fueron buenas, acabando con fuerza al final, y con ganas de más...

 Hice el 2º mejor tiempo total de todos (tras Manolo Peña, una "bestia parda" en la bici), con 39:14 a 38'23 km/h. En el primer tramo, con viento en contra hice 21:52 a 34'30 km/h. siendo el 2º mejor parcial tras Manolo Peña. En el 2º tramo, con viento a favor, hice el mejor parcial, con 17:22 a 43'19 km/h.
Al acabar todos la crono, "tercer tiempo" compartiendo experiencias, y alguna que otra cervecita. Próximamente se van a plantear otros entrenos conjuntos donde todos podamos seguir exprimiéndonos, y sobre todo, aprendiendo.

martes, 13 de marzo de 2012

Duatlón de Punta Umbría

Clasificatorio para el campeonato de España, Punta Umbría se vistió de gala para esta prueba. No creo que sea el único que piensa que ha sido la mejor de las ediciones celebradas. Cambio en la ubicación de boxes, de parte del circuito de bici con algunos km más (23), y una carrera a pie con mucho ambiente, por la "marchosa" calle Ancha, y antes por la Av.Andalucía. Un 10 para los organizadores, y esperemos que mantengan este diseño para otros años.
La prueba, agonía. Corrí la de grupos de edad, pensaba que el ritmo sería algo más llevable. Antes de dar el pistoletazo, nos van colocando por dorsales, lo que me situa mal. 3-4 filas por detrás, adelanto alguna posición pero al dar la salida, en los primeros metros es dificil adelantar, el carril es estrecho y... la gente va a tope. ¿Quién decía que se iría más lento?. El ritmo es demasiado alto, paso el primer km en 3:11, y tengo a 12-14 duatletas por delante!!!. Poco a poco el ritmo va decayendo, aunque el 2º km lo hago en 3:24, a partir de ahí, la cosa se "relaja", y adelanto a algunos duatletas. En la 2ª vuelta, voy con Carlos González (Ayamonte), y algún duatleta más. Llegamos a boxes, y salimos 4 duatletas juntos, Carlos, uno de Marbella, y un ADS. Hay un grupo de 6-7 duatletas que llegaron antes que nosotros a boxes, pero no nos sacan mucho. Colaboramos, y enlazamos con ellos. Mis sensaciones desde el principio son muy buenas en la bici. Al llegar al grupo, vemos que van muy parados. Al poco, empezamos a mover al grupo entre 3-4, los cuales estaríamos así todo el trayecto de bici. La gente, muy reservona. De todos modos, conseguimos, a tiempo, montar unos relevos "cortos" que animan el ritmo, aunque de vez en cuando, alguno se hace el despistado. Es un poco frustante, ya que el esfuerzo que requería era mínimo, y el no colaborar hace que el grupo que viene por detrás se acerque más. En el último giro en la zona del camping, aprovecho que lo doy el segundo, y se produce un pequeño corte, para darle un grito al primero (era de los que más había tirado) y decirle que "nos vamos"... Colabora, pero dura poco la "aventura". Al poco, noto calambres en el gemelo derecho. Aprovecho par estirar, pero ya llegamos a boxes. Eso hace que caiga al final del grupo en la T2.
Comienzo a correr, y las sensaciones no son malas, no tengo calambres, aunque noto el esfuerzo en la bici. Los últimos metros, como toda la prueba, agónicos, corro en paralelo con otro duatleta, y un par de metros por detrás otro del ADS. Intento aumentar algo el ritmo pero no los dejo, y en la recta de meta, sprint que perdí con uno y gané con otro.
Puesto 10º de la general, 3º de mi categoría (podium), para 1:02:13, en una prueba donde me divertí mucho, a pesar de la intensidad y del "sufrimiento" hasta el último metro.
La próxima parada antes del ICAN, será en Quarteira, para el primer tri del año.

viernes, 2 de marzo de 2012

Andres González Nieto

Después de varios años compitiendo a un gran nivel en ciclismo, Andrés está disfrutando de su nueva etapa deportiva como duatleta y triatleta, derrochando ilusión y ganas.
Andrés GONZALEZ NIETO, 04/02/1975, Mérida, Badajoz.

Clubes: cadetes: UNICAJA Club Ciclista Rondeño, y MOBILE club ciclista onubense. Juveniles: Sport bici en primer año y en un equipo que hizo Yuma en el segundo, patrocinado por Transportes PARRA. Ya en aficionados corría con Bicis Monje.



 
Pulso en reposo 44/45 pulsaciones minuto. Vomax 66 aprox. Ppm.max. 187. Peso: Cuando era ciclista estaba en 69 kilos, actualmente 72,5 kg (hacía muchos años que no pesaba tan poco).
Palmarés como ciclista: año 90: 2º en San Pedro de Alcántara, Málaga. Año 91; 3º en Mollina, 3º Campeonato Provincial de Málaga, ese año estuve en la preselección andaluza en una concentración que se hizo en Chiclana. Año 92; 1º en Bollullos, Huelva; 1º en Mérida, Badajoz; 3º en Palos de la Frontera; 1º Premio montaña en Bollullos; 1º Metas volantes en Palos de la frontera. Año 93; 1º en Villamartín, Cadiz; 1º en Villaverde del Rio, Sevilla. En el año 94 participé en el Memorial Galera, Granada donde participaron los seis equipos profesionales.


 ¿Qué deportes practicabas en tu época escolar, y cómo fueron tus inicios en el ciclismo?
Como casi todos los niños, empecé jugando al futbol, todos los días, pero no se me daba nada bien, en cambio mi hermano Marco ha jugado en las categorías inferiores del Recre, hasta hizo una pretemporada con Caparrós. Empecé en el ciclismo después de ver el tour que ganó Perico en el año 1989, me impactó mucho, poco después fui a ver a mi tío Juan Hermosín, a competir en una carrera social organizada por el club de Dos Hermanas, que consistía en la subida al Puerto de El Boyar, junto a las Palomas, y me encantó, así que le pedía a mis padres que me compraran una bici de carreteras. Como era muy mal estudiante, me pusieron la condición de aprobar con buenas notas y así hice. Mi padre me compró mi primera bici, una Orbea Moncayo de 20.000 pesetas, todo de hierro, con rastrales, cinco piñones, cambios de palanqueta en el cuadro, pesaba una barbaridad. Empecé a salir con el club ciclista rondeño, ya que vivía en Ronda hasta los 16 años, no tenía ropa ciclista, iba con un chándal y unos zapatos de deporte. En los numerosos puertos que subíamos coronaba siempre con el primero, con 14 años, con la Orbea y el chándal, y los demás con sus buenas bicis y buena ropa. Mi primera competición fue una carrera pirata que se celebró en la Antilla, donde quedé tercero, estaba de vacaciones en Huelva, como todos los veranos. A partir de ahí empecé a competir normalmente hasta aficionados. El primer año con el club Unicaja de Ronda, y luego en Huelva, con Mobile, Sport bici, un equipo que hizo Yuma y finalmente con Bicis Monje.

¿Entrenabas en grupo, o principalmente hacías salidas sólo?
En mi época de ciclistas había muchos chavales que hacíamos ciclismo, en Ronda teníamos un grupo de diez cadetes, y entrenábamos todos juntos, junto al director deportivo, que tenía unos cuatro o cinco años más que nosotros, nos marcaba los entrenamientos. Cuando no había competición los fin de semana, salíamos con los demás socios del club rondeño, los domingos para hacer algunas tiradas algo más largas y entrenar en grupo y a buenos ritmos. Cuando vine a vivir a Huelva, empecé a entrenar con mi tío Hermosín, los fines de semana si no había carrera salía con el grupo de la talbot, que es casi como una carrera. Cuando no entrenaba con mi tío salía con algún compañero de equipo. En solitario entrenaba poco, sólo alguna vez, cuando quería hacer algún entrenamiento más específico.
¿Cuál es el entreno en bici de más kilómetros que recuerdas haber hecho, y cuál el más duro?
El día que entrené haciendo más kilómetros fue cuando era juvenil de segundo año, me fui con Jorge Barreda, un compañero de equipo, fuimos desde Huelva a Tavira y volver, unos 200 km o algo más, sólo paramos para comer, sacamos una media de 30.km/h.
Entrenamientos duros recuerdo cuando empecé a salir en Ronda, con tantos puertos, más de una vez llegaba muerto a casa, así aprendí a dosificar y saber mis límites. Recuerdo una vez que cuando llegué a mi casa, tuve que pedir a mi madre que bajara a por mí y a por la bici, vivíamos en un primero, pero no podía ni subir la bici.

¿Qué tipo de ciclista eres, escalador, rodador, esprinter,…?
Desde luego que lo que peor se me ha dado siempre ha sido esprintar, no le ganaba ni a un cojo. Cuando vivía en Ronda destacaba por ser el más rodador, y cuando vine a Huelva, destacaba por ser el más escalador. Cuando estaba en forma las carreras que mejor me venían están las que tenían algunos repechos, sin llegar a ser puertos.


 
¿Cuál es tu mayor virtud como ciclista, y donde piensas que “flaqueas” más?
Yo creo que la picardía, he ganado algunas carreras no siendo el más fuerte, pero sabiendo guardar las fuerzas y el momento y lugar idóneo para atacar. Donde flaqueo más era en las llegadas en grupo, y sobre todo con el viento lateral, cuando se formaban abanicos siempre iba cerrando el último grupo. Igualmente, las cronos nunca han sido mi fuerte, salvo que fuese en subidas.
¿En la época en que competías en ciclismo de carretera, solías entrenar con la BTT?
En mi época de ciclista no había tantas bicis de montaña como ahora, en el último año si recuerdo que sobre todo con Induráin, todo el mundo le daba a la bici, si no era de carretera, pues de montaña, y me compré una para salir algunas veces en invierno, pero muy poco, soy un poco torpe con la mtb.
¿Sueles utilizar el rodillo durante los meses de invierno? Si es así, ¿que tipo de entrenamiento realizas?
Cuando competía utilizaba rodillo, de los de tres conos, que tienes que mantener el equilibrio, pero sólo lo utilizaba los días de lluvia, durante 20/30 minutos, y a ritmos fuertes tras un calentamiento. Ahora tengo un rodillo pero sólo lo he utilizado dos o tres veces, por que me aburre muchísimo, prefiero una buena clase de spinning.
 
¿Cuál ha sido tu mejor recuerdo deportivo como ciclista, y cuál era tu competición favorita?
El mejor recuerdo que recuerdo fue cuando gané mi primera carrera, levantar los brazos por primera vez, de juveniles, en Bollullos, una sensación impresionante, mucha alegría, te sientes como en una nube, gané también el premio de la montaña, ese día también finalicé 2º o 3º de BUP y me dieron las notas con todo aprobado, así que fue un día redondo. Lo peor fue que los bollulleros tienen un pique con Huelva, que dura aún, y como gané yo, siendo de Huelva, en un equipo de Huelva, los organizadores me cambiaron el trofeo. Antes de salir pude observar un trofeo para el ganador que era de cerámica, enorme y precioso, y cuando fui a recoger el trofeo me dieron uno pequeñísimo que ponía “ganador del concurso de cintas”, en fin, una anécdota más, pero lo que no pudieron evitar fue que yo ganara.
En cuanto a mi competición favorita, he participado en varias ocasiones en una carrera que se organizaba en Lucena, Córdoba, con final en el Santuario de Araceli, donde Valverde ha ganado la etapa de la vuelta a Andalucía, es un recorrido precioso, con un final explosivo.

¿Hay algún ciclista de élite al que hayas admirado en tu época competitiva? ¿Qué cualidades destacarías de él?
Admirar, admiro a todos los deportistas, sean de elite o populares, como nosotros, que con todas las cargas que tenemos y todas las tentaciones que te planta la sociedad, optamos por mantenernos en forma y sacar tiempo casi a diario para entrenar. Pero sí que ha habido un ciclista al que he admirado, era Induráin del que destacaba por su regularidad y su saber competir, dejando también lucirse a los demás.

¿Qué es lo que más te ha aportado el ciclismo, y qué cambiarías de este deporte?
Con el ciclismo aprendía muchas cosas, teniendo en cuenta que empecé siendo un crío, con 14 años, aprendí a trabajar en equipo, a asumir responsabilidades cuando era necesario, a sacrificarme en favor de otros compañeros cuando estaban mejor, y sobre todo a trabajar duro para conseguir buenos resultados. Igualmente me dio la oportunidad de conocer muchos pueblos, de Andalucía, Extremadura y Sur de Portugal.
Del ciclismo actual no me gusta en qué se ha convertido. Ahora hay carreras de élite en países sin tradición, que lo han conseguido a golpe de talonario, como China, Quatar, Oman, etc,.. y han desaparecido muchísimas carreras en Europa, en España sólo la Vuelta al País Vasco, Cataluña y Vuelta a España, son carreras de primer nivel, el resto, de las que sólo quedan algunas como Andalucía, Murcia, Burgos y poco más, son carreras de segunda o tercera, donde faltan los mejores equipos. Igualmente los equipos de primer nivel están obligados a tener unos enormes presupuestos y obligados a participar en todas las carreras de nivel 1 que se celebran por todo el mundo.

¿Cómo valoras el trabajo de “cantera” dentro del mundo de la bicicleta? ¿Cuáles son los aspectos que crees que se deben mejorar al trabajar con las edades más tempranas?
El problema es que cantera de ciclistas de carretera hay poco o ninguna si la comparamos con hace 20 años, no hay ciclistas ni carreras. Aunque sí que hay escuelas sobre todo de btt, como la de Huelva. Creo que todos coincidimos en que el trabajo de cantera debe centrarse en enseñar a los críos a montar bien y con confianza, mejorar la técnica, a rodar en grupo, saber dar relevos, abanicos, pero sobre todo tienen que pasarlo bien, y tener claro que a esas edades deben practicar deporte para mantenerse en forma, como un hobby. No deben dejar de lado la formación, que es lo más importante, para labrarse un buen futuro, luego ya si con 19/21 años ve que tiene posibilidades de llegar a ser alguien en el mundo del deporte, pues es la hora de tomarlo en serio.

¿Qué entrenadores has tenido, y quién te entrena actualmente?
En ciclismo más que entrenadores he tenido directores deportivos, que te orientaban un poco sobre el entrenamiento. Yo mismo tengo el nivel 2 de entrenador/Director deportivo  de ciclismo. Después de dejar de competir estuve varios años colaborando con la escuela de ciclismo de Huelva. En ciclismo siempre que he alcanzado mi mejor forma era cuando me entrenaba mi tío Juan Hermosín, que ha sido ciclista desde pequeño hasta hace unos años, y ha participado en numerosas pruebas ganando muchas carreras. Su hijo, mi primo por tanto, Juan Hermosín, está compitiendo este año ha pasado a master 30 y no se le da nada mal. En mi época de opositor, me ha entrenado en atletismo, Tomás Ruiz, incluso después de aprobar estuve entrenando con él casi más de un año, hasta que dejó de entrenar. Actualmente entreno yo sólo, tomando como base los entrenos que hacía con Tomás.

Desde hace unos meses, se puede decir que eres “duatleta” y “triatleta”. ¿Qué te atrajo de estos deportes?
Hace unos años aprovechando que estaba entrenando con Tomás, y debido a mi pasado ciclista, me entró en gusanillo y participé en el Duatlón de Ronda y luego en el de Punta, creo que fue en 2.006, pero me lesioné las rodillas, tengo condromalacia rotuliana en ambas, y tuve que dejar de correr. Luego tras un año sin hacer deporte, durante fines de 2.008 y 2.009 estuve haciendo bastante bici otra vez, y tuve que dejarlo para estudiar para ascender. En diciembre de 2.010 empecé otra vez a entrenar, con 92 kilos, ahora peso 72,5, en marzo de 2.011, me presenté en el Duatlón de Punta, sólo estaba haciendo piscina y spinning, fue mi primer día de correr tras muchos meses, igualmente mi primer día de bici, tras mucho tiempo, y la verdad es que me sentí muy bien y enganchado. Las rodillas, desde que uso plantillas que me corrigen la pisada, no me molestan casi nunca. A raíz de ese Duatlón empecé a correr algún día que otro, y como estaba haciendo piscina, en mayo participé en el triatlón pirata de Mazagón, y ahí sí que quedé enganchado al tri, me puse a ver en internet cuando eran los próximos triatlones en la provincia de Huelva. Lo que más me gusta de estos deportes es que participan atletas de todos los niveles y edades, lo importante es terminar, todos son ganadores, no sólo el primero. En una carrera ciclista como no estés a tope para aguantar mínimo al pelotón, mejor que no vayas, como te quedes un poco te echan fuera de control. En los triatlones se espera a que todos lleguen, no hay fuera control, lo importante es terminar.

¿Cuándo sueles comenzar la temporada y cuando finalizas? ¿Tienes varios objetivos principales a lo largo de ésta?
Me gusta estar en forma todo el año, hago un parón en verano, y otro en invierno, cuando hago trabajo de gimnasio, pero no dejo de correr porque es la época de los cross de la provincia y me gusta participar en los que puedo. En cuanto a objetivos, cuando dispongo del calendario, miro las pruebas en las que puedo participar y voy seleccionando y haciendo trabajo más específico, dependiendo de si es duatlón, triatlón o carrera a pie. Este año ya estoy inscrito en el Olímpico de Sevilla, subiremos un poco la distancia a ver sensaciones. Aunque el principal objetivo es divertirme y pasarlo bien.

¿Qué entrenamientos son los que más te gustan en bici, a pie y nadando? ¿Cuál te da una idea clara de si estás bien o mal, te da confianza previo a una competición? ¿Y cuál es el que más “temes”?
En bici me gustan los entrenamientos con grupos grandes, me gusta salir cuando puedo con el grupo de la talbot, que salen los sábados, no salgo con ellos desde noviembre, estoy deseando que llegue el buen tiempo, para no pasar tanto frío por las mañanas.
Corriendo como en piscina me gustan las series cortas, 200/400 en pista y 50 metros en piscina. Lo que más temo, más que un entreno, es al tiempo, no me gusta nada el frio, salgo casi obligado en bici y a correr cuando hace frío y encima si es con viento aún peor.
Para saber si estoy bien, no necesito hacer alguna prueba, sólo escucho a mi cuerpo. Cuando llega el día de la competición las sensaciones en cuanto empiezo a moverme, ya me dicen si voy a poder exprimir mi cuerpo ese día al máximo o no. Yo al menos, cuando era ciclista era muy irregular, lo mismo era capaz de ganar una carrera y a la semana siguiente no aguantaba ni en el pelotón, y a la semana siguiente volvía a estar delante. Aunque también es cierto que en cuanto no me veía con buenas sensaciones me dejaba llevar, o llegaba en cabeza o a cerrar pelotón, no había término medio.

¿Sueles hacer trabajo en el gimnasio, o de fortalecimiento muscular? ¿De manera general, como lo realizas?
La verdad es que el trabajo de pesas no me gusta nada, aunque reconozco que es muy importante, lo que sí hago de vez en cuando es body-pump creo que se llama, así trabajo varios grupos musculares de forma amena y divertida.

¿En qué crees que puedes y debes mejorar esta temporada?
Sin duda alguna la natación, prácticamente no he nadado nunca, llevo un año y poco, a finales de verano pasado, antes de los tri de Ayamonte y Punta, empecé a trabajar algo de series, pero enseguida me di cuenta de que lo importante es tener un buen estilo, por eso ahora llevo mucho tiempo haciendo mucho trabajo de técnica, y poco a poco voy metiendo trabajos más específicos de series.

¿Cuidas tu alimentación durante toda la temporada o sólo cuando se acerca la competición?
Mi alimentación siempre es la misma, y reconozco que sobre todo cuando era más joven que no comía casi de nada. Hace algunos años por fin he cambiado los hábitos y tengo una alimentación más sana. A mi madre durante la infancia la volvía loca, sólo quería patatas fritas y huevo.

¿Qué sueles desayunar o almorzar antes de una competición?
Siempre desayuno lo mismo, no hago experimentos, mis tostadas con aceite y un poco de canela y mi colacao de toda la vida. Para almorzar antes de competir, pasta, macarrones principalmente.

¿Te ves en un futuro participando en un IRONMAN?
Un Ironman es una prueba muy larga y dura, yo no me veo haciendo algo así, me gustan las pruebas más cortas, tal vez como mucho un medio. El principal problema que veo es que mis rodillas están un poco delicadas y debo cuidarlas, por eso me echa atrás correr 42 kilómetros (tras la bici y la natación).