jueves, 21 de agosto de 2014

El pequeño Aguilera



En las pruebas de larga distancia donde pasas tantas horas en soledad, intentando concentrarte en el pedaleo, nadar con soltura, o correr "fácil", la mente se nos va en muchos momentos y buscamos aquello que más queremos como medio de evitar los malos momentos en carrera, que llegan seguro, y de esa manera sentirte acompañado de los tuyos.

Adquirí la costumbre de llevar los nombres de mis nenas, la grande, y las dos pequeñas en el casco de la bici. Es otra manera de sentirme acompañado.
Mamen, Martina y Carmen, esta última desde el 2012 van conmigo durante toda la prueba, y en el sector ciclista, guiando mis pensamientos.

Ayer fue un día muy triste para todos los compañeros/as del club, y es que, uno de los nuestros se nos fue. La vida es tremendamente injusta cuando se lleva a un pequeñín, y como padre me puedo hasta cierto punto poner en el lugar de Rafa, su padre y triatleta del club y su madre, pero seguro que no me acerco mucho al dolor que puede estar sufriendo. Muchos compañeros se han centrado a la hora de definir a Rafa, como alguien muy positivo, con una sonrisa permanente, transmisor de felicidad, y al igual que sucedía en la película de "La vida es bella", conseguir que su pequeño nunca fuera consciente de lo cruel que puede ser esta, y sí tener ganas de vivir, de disfrutar y hacer deporte, y emular algún día a su ídolo Emilio Martín. Seguro que lo hará...
¡Mucho ánimo para toda la familia!