viernes, 29 de junio de 2012

TRIATLÓN de POSADAS. ¡Va por ellos!

Gran fin de semana, con multitud de sensaciones positivas, muchas risas, y alguna lágrima al entrar en meta... Tuve la suerte de poder compartir otra competición, muy importante para mí, con Fran Rodríguez Bravo y Rafa Amazares. Al igual que en el 2009, en nuestro debut en Barcelona, en la distancia de las distancias, el IRONMAN. El fin de semana del 23-24 de junio, se presentaba, de manera muy parecida al del 2009. Muchas risas, buen rollo, y ganas de "devorar kilómetros". Gema, Antonio González, Carmen Ruíz, Moncho Vallés, Rafa Moreno, o Ramón Boda, son también parte de esto.



PUBLICADO EN EL DIARIO "HUELVA INFORMACIÓN" (29/06/2012):

Triatlón y Posadas van de la mano desde hace 24 años. El triatlón es un deporte relativamente joven, que en los últimos años ha tenido, y sigue teniendo un crecimiento exponencial en cuanto a participantes y seguidores. Cuando estaba empezando a dar sus primeros pasos en España, una pequeña localidad cordobesa apostó por él. Allí se han celebrado Campeonatos de Andalucía, de España, y alguna prueba de carácter internacional. El embalse de Bembezar, en Hornachuelos, sus frías aguas, las carreteras sinuosas que enlazan con el pueblo, así como las calles de esta pequeña pero acogedora localidad, donde sus habitantes se lanzan a las calles para animar y hacer más “llevadera” la carrera a pie, normalmente a temperaturas inhumanas, se unen, para hacer de esta prueba algo especial, un lugar referente para el triatleta, al igual que otras como Fuente Álamo, Guadalajara, Pálmaces, Lanzarote o Zahara de la Sierra (Titán).

El sábado 23 de junio, se disputó, en distancia Sprint (750 metros de natación, 20 km de bici y 5 km a pie), una nueva edición de este triatlón, donde destacó la onubense Isabel Carrillo, con un 10º puesto en la general femenina, y donde la carrera a pie fue un “infierno”, con temperaturas por encima de los 40º.






El domingo, a las 8:00 de la mañana se daba la salida a la I Edición del “Calima” Posadas. Triatlón de Larga Distancia, con 2.200 metros de natación, 80 kilómetros de bici y 22 kilómetros a pie. El calor, por lo visto el día anterior, marcaría el último parcial de la prueba, siendo en muchos casos, determinante en el abandono y desfallecimiento de muchos triatletas.
El onubense Juan González, consiguió un 4º puesto en la general absoluta y 3º en categoría ELITE, entrando en meta en 4 horas, 17 minutos, 11 segundos. “La natación, a pesar del calor que se presupone, es siempre con neopreno, la profundidad del agua, y lo sombrío de la zona, hacen que el agua suela estar a muy baja temperatura. Este año, a unos 15º, lo que obliga a nadar con neopreno”.
El triatleta onubense ha competido varias veces en esta localidad, consiguiendo ser en 2009, Campeón de Andalucía en distancia olímpica. “Suelo hacer buenas carreras en Posadas, nado bien con neopreno, y me favorece con respecto a otros triatletas, mejores nadadores que yo”.
A las 8:00 de la mañana se dio la salida. El agua en condiciones inmejorables para el nado, sin corrientes ni olas, “es como nadar en una piscina. Busqué unos buenos pies a los que seguir, este año he entrenado menos la natación, aunque en pruebas de larga distancia me desenvuelvo bien, y puedo mantener un ritmo que me hace salir arriba”. En los primeros metros se formó un grupo, donde entre otros iba José María Merchán, triatleta olímpico en Sidney 2000, y María Pujol, campeona de España de triatlón Sprint. En un segundo grupo iba Juan González, con otros tres triatletas. El parcial de nado del triatleta onubense fue de 32:37, saliendo el 8º del agua. “Al salir del agua, corres hacia la bici, te vas quitando el neopreno, y al llegar a la bici, todo es muy rápido, gafas, casco, y sales a tope, los zapatos van puestos en los pedales para perder menos tiempo. Los primeros kilómetros en bici, te pueden decir como irá el resto, y es bueno ir cogiendo el ritmo progresivamente, pasas de una posición horizontal nadando donde los brazos mandan, a demandar a las piernas que vayan fuerte”.
En triatlón de Larga Distancia, la alimentación es fundamental, y aquí los triatletas suelen hacerlo sobre las dos ruedas. “Es el mejor momento para poder hidratarte, alimentarte, a base de agua, sales, y geles. Esto, al igual que otras cosas debe entrenarse, y es importante que el estómago asimile la comida y bebida, si no, en la carrera a pie puede ser motivo de retirada”.
El domingo, las temperaturas fueron extremas, lo que en muchos casos hizo que los triatletas tuvieran dificultades en este sentido. “Comí y sobre todo bebí, sabía que si no lo pagaría más tarde. El cuerpo respondía, y desde las primeras pedaladas me noté muy bien, fui cogiendo triatletas que habían salido del agua antes que yo, grandes nadadores como Merchán, Vigaray, Lucena, María Pujol. La media alta, entre 38-40 km/h, con buena cadencia, el circuito invitaba a pedalear fuerte”.
Al ser una prueba de Larga Distancia, no se puede ir a rueda, la separación mínima es de 10 metros, o adelantar al que te preceda. “La Larga Distancia premia el esfuerzo individual, el autoconocimiento de los límites,… la experiencia es importante”. En esos 80 kilómetros, Juan González anduvo entre el 2º y 7º puesto de la general, en un segmento donde el histórico Pablo Sáez marco el mejor parcial, llegando destacado a los boxes de Posadas, para comenzar a correr con 3 minutos de ventaja sobre Salvador Díaz y Dominique Wimmersch. A 2 minutos llegaba Juan González, junto a Antonio Aguilar, y 2 triatletas más. “Durante la bici hubo algún momento de bajón, creo que debido al calor, aunque había entrenado bien este segmento e iba con confianza. Este año he podido hacer muy buenos entrenos con mis compañeros del Club Triatlón Huelva, y mi mejora en bici la quería plasmar aquí. Si no arriesgas, no tienes opción de hacer un gran puesto, la bici marca mucho en larga distancia”. El parcial en bici fue de 2 horas, 9 minutos, a casi 37 km/h. de media. La carrera a pie se presentaba como un reto, donde muchos triatletas tuvieron que abandonar, y en algunos casos sufrieron golpes de calor, cayendo desplomados al suelo. La temperatura, a la hora en que estaban corriendo, se acercaba a los 40º. La organización, los voluntarios, así como los vecinos del pueblo, se volcaron en hacer algo llevadera esta última parte del triatlón. Muchos avituallamientos con agua fría, esponjas, aspersores, y mangueras que aliviaban algo el calor, hicieron posible que se pudiera correr, aunque en condiciones de extrema dureza. “Los primeros 3 kilómetros los hice en compañía de Antonio Aguilar, triatleta que el año pasado compitió en el Ironman de Hawaii, el cual tiene una gran carrera a pie. A partir de ahí, empecé a venirme abajo, me maree, bajé el ritmo… Antonio se fue unos metros, y de ahí a meta lo tuve siempre a la vista pero sabiendo que ya no lo cogería. A partir del kilómetro 7 me noté mejor y pude aumentar el ritmo. En ese momento iba 5º pero el 4º estaba cerca, sabía que si no me desfondaba lo cogería. En el kilómetro 10 me coloqué 4º, manteniéndolo hasta meta, sufriendo mucho…”.
El parcial a pie fue el 5º de todos los participantes, corriendo en 1 hora, 35 minutos, los 22 kilómetros, lo que da una idea de la dureza de la prueba. Entró el 4º en meta, a pocos segundos del tercer clasificado, Pablo Sáez. “La entrada en meta fue muy especial, he tenido una semana muy complicada, con el fallecimiento de mi abuela Juliana, el lunes, y de su hijo, mi tío Juan, el viernes. Los dos me dieron fuerza, y me empujaron hacia adelante. Durante toda la prueba los tuve en mente, va por ellos…”.