martes, 6 de septiembre de 2011

Triatlón de Ayamonte y travesía de La Antilla

El fin de semana se presentaba entretenido. El sábado un triatlón sprint (no participaba en triatlones desde finales de junio) y el domingo una travesía a nado (la 3ª de este verano).
El triatlón se disputaba en Ayamonte, y aunque era la 7º edición, no había participado antes. El formato de la prueba lo cambiaron, pasando a ser un triatlón de carretera (antes, parte del recorrido discurría por la playa). Fue una prueba marcada por el segmento de agua, donde las corrientes hicieron que la mayoría de triatletas no hicieran el recorrido completo, por la imposibilidad de llegar a la primera boya. En mi caso, lo conseguí, la bordeé, e hice el recorrido que se presuponía, saliendo de esa boya como si me hubieran dado una paliza. Nunca lo había pasado tan mal en el agua. Mi primer pensamiento fue para los que venían más atrás, ya que en esa boya, el agua formaba un remolino que te llevaba hacia dentro. Los jueces con buen criterio, decidieron en un momento de la prueba, mandar a todos hacia las bicis. Al salir de esa boya, la corriente la tenías a favor, los primeros 2-3 minutos no iba, y a partir de ahí nadé fuerte. Tan fuerte que cuando me dí cuenta me habá alejado de la salida. Nadé hacia la orilla, ahora con la corriente en contra y salí bastante cansado del agua.

De camino a boxes veo que Alejandro Campoy viene conmigo, aunque la transición la hace mejor que yo. Se me va unos metros y comienzo a pedalar fuerte para alcanzarlo. Antes del 2º km contacté con él. El recorrido de bici es llano, aunque el viento sopla fuerte. Los dos nos entendemos para dar relevos y llegamos juntos a la T2 donde de nuevo es más rápido que yo y me saca unos metros. Poco a poco me va aumentando la ventaja. En la carrera a pie, adelanto a tres triatletas, entre ellos Nelson, un portugues que suele hacer las travesías de la zona. A pie, noto el esfuerzo tanto de la bici como de la natación y no voy muy fino pero intento ir fuerte, pensando en el Titán y lo que me espera allí. Entro el 14º en meta, con la peque.
Aunque el triatlón quedó deslucido por el segmento del agua, hay que animar al gran grupo de triatletas ayamontinos, que sigan con las mismas ganas de organizar estas complicadas pruebas, y seguro que el año que viene lo plantean de manera que se pueda disputar mejor este bonito triatlón.




El domingo, por la mañana temprano rodaje suave en bici, y a las 12:00 la travesía de La Antilla. El neopreno era opcional, así que a nadar con él. Desde las primeras brazadas me noté cansado, aunque intenté no despegarme del grupo de cabeza, cosa que al llegar a la primera boya, sucedió. Entreno de calidad, intentando mantener la posición hasta al final, entrando en meta en el puesto 7º de la general, en 17:15, para los 1200 metros.
Al finalizar, foto de familia...