sábado, 8 de mayo de 2010

El primer triatlón de la temporada



Este sábado salimos para Marbella a disputar el clasificatorio para el campeonato de España de triatlón. Vamos una expedición onubense compuesta por algunos semi-debutantes, y otros que llevamos algo más en esto del triatlón. Bueno, tampoco mucho, se podría decir que somos semi-veteranos. Aunque me da un poco de pereza ir a Marbella (este mes voy 3 veces a Málaga, por distintas razones), me apetece compartir tanto el viaje como la prueba con estos compañeros/as de expedición (Toñi, Joaquín, Francis y César).

Siempre el primero de la temporada es el más complicado. Al menos, a mí, es el que más me cuesta. Encima es distancia sprint (750-20-5). Soy “diesel” y necesito las competiciones para ir poniendo en marcha el “motor”. Las propias pruebas que voy haciendo me van al mismo tiempo dando el punto competitivo necesario, y las ganas por, desde el pistoletazo de salida, ponerte a dar guerra, a recibir los primeros golpes en la entrada al agua, por pelearte por coger el sitio “bueno” al llegar a la primera boya, por correr hasta los boxes con la respiración entrecortada con el corazón en la boca, por no perder ni un segundo en la transición para salir con los que “te acabas de dar en el agua”, por soportar las primeras malas sensaciones al pedalear, por sobrevivir en el grupo de bici o si las piernas van bien, por dar la cara tirando del grupo y ayudando en los relevos, por no “cagarla” en la T2 colocándote bien a la entrada de boxes y no olvidando donde estaba tu sitio para dejar la bici, por correr a mil sin tiempo de nada,… por cruzar la meta reencontrándote con los que hace un momento, compartieron contigo todo esto. Y al finalizar, tener ganas de que llegue el siguiente…