martes, 1 de junio de 2010

Nos vemos en el Titán


Ayer se abrió el plazo para la inscripción del Triatlón Titán 2010. La fecha ha variado, adelantándose una semana, siendo este año en el último de septiembre. En muy poco tiempo se completaron todas las inscripciones, y a pesar de la dureza de esta prueba, cada año hay más triatletas que se la plantean como una de las principales competiciones a la que acudir.

En mi calendario, será la última prueba que realice esta temporada, en la cual me está costando algo más entrenar o más bien motivarme para competir, sin embargo, el 26 de septiembre volveré a Zahara con las mismas ganas e ilusión que hace 2 años.

La edición del 2008, en la que participé, fue muy especial. Era el primer año que hacía larga distancia, y ya había participado en Lisboa (abril) y Guadalajara (septiembre). De todos modos, la incertidumbre sobre como discurriría la prueba, si sería capaz de acabarla, estaban presentes. Hice durante el verano muy buenos entrenos, duros, muchos en compañía de otros triatletas, ciclistas y corredores.

Recuerdo la primera vez que hice el recorrido en bici, fue en julio, y me pareció durísimo, subiendo bien Las Palomas, pero pasándolo mal en El Boyar. Además, el recorrido de algo más de 90 kilómetros, tenía más dureza, además de los 2 famosos puertos. Incluso en la bajada final hacia el pantano, vas en tensión. Al acabar el entrenamiento de bici ese día, corrimos unos 15 minutos, con las piernas muy tocadas. Repusimos fuerzas, después de un manguerazo, comiendo en el bar donde dejamos los coches. Sin embargo, la segunda vez que fui, en agosto, fue al contrario, y se me atragantó Las Palomas, y subí mejor El Boyar. Ese día de agosto, al acabar el entrenamiento en bici a las 14:00 de la tarde, nos pusimos las zapatillas y corrimos una media hora, con mejores sensaciones, llevando un ritmo aceptable, con Sergio Pavón a pie.
Otros entrenos duros y que me pusieron las “pilas” fueron los que hice corriendo en el campo, con José Ángel machacándome, así como otro que hice con él y con Fran Bravo, con las bicis en la sierra de Huelva, metiéndonos 150 kilómetros, de mucha dureza y calor. Ese año, quizás fue también el año que mejor he entrenado la natación, con más tiempo, y centrándome en lo importante, consiguiendo un buen nivel toda la temporada.

El Titán, o pruebas como esta, no sólo son la prueba en sí, el día mismo en que participas, sino también es importante, o más, disfrutar de todo el proceso de preparación, de los entrenamientos que realizas con los compañeros, y donde ves que vas respondiendo a los estímulos, a las cargas de entrenamiento. Algunas muy duras. Si has disfrutado de esto, será buena señal, y seguramente la prueba responda a las expectativas.
El día previo, el día de la prueba, y el día posterior, fueron especiales ya que me acompañó Mamen, y además, nos juntamos muchos triatletas y amigos de Huelva, Cádiz, Córdoba,… Ese Titán además fue el punto de partida del club en el que estoy actualmente, el Triatlón Doñana.



En cuanto a la prueba, lo hice mejor de lo que pensaba, destacando sobre todo el parcial a pie que realicé, en un circuito en este segmento que además de la dureza que tenía, se unía lo que ya llevas en las piernas.









Ese día, mi amigo Fran Bravo, hizo un carrerón, y seguro que muy pronto volverá a tener las mismas sensaciones en carrera que entonces.
Nos vemos en Zahara de la Sierra (Cádiz), el 26 de septiembre.